Brutales son las heridas dejadas por la cercanía, mas brutales aun las que causa la separación. Pero dejándome de telenovelada hoy estoy de regreso y retomo el cacareo tecliférico de esta la jaula que llamamos Internet.
Fue una visita espectacular de mi ciudad natal pero la verdad que después de 10 días de no tener agua caliente para bañarme completo (o la mitad superior y la mitad inferior corriendo y con miedo a que se acababa el agua) o nada ya estaba clamando por retornar a lo que llamo civilización.
La humedad la tenia metida hasta los huesos y ni que se diga de el humo con sabor a azufre que sale de los carros.
Comí y embutí mi cara con todo lo que quería comer y embutirme, la verdad que no hay mal que por bien no venga. Me siento contento y feliz de haber estado en los dominios de Caballo Loco, no lo vi ni una vez ni lo escuche, la felicidad, jajajaja...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario