Vacíos que no serán, noche es y no existe la bruma calmante que trae sueños de placer y sórdidas sabanas veraniegas. Las manos recorren incansables un cuerpo que no existe, la piel transparente huele como talco indeleble porque es polvo seco, en el sueño caen piedras de colores gelatinosos en un pasto gris metálico afilado como navajas.
El aroma de los cuerpos atados a la piel vacía deslumbra mis sentidos, en el sueño las palabras saben a miel y suenan a nada, es una vuelta en rectángulo jugando con una pelota cuadrada. Absurdo pero real, en el sueño blanco solo puedes ganar si eres
negro.
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