viernes, 26 de setiembre de 2008

Feo.

Me parece que la naturaleza tiene a veces unos caprichos que no puedo en realidad entender. Porque teñir unos peces feos como el hambre de color rojo cuando los venden en un restaurante chino como gran delicia. Miren la apariencia de estos bichos (tienen que estar vivos porque están en pecera) de verdad que no pueden ser mas horrorosos. Pero allí están y la gente los escoge y luego se los comen con una sonrisa en la cara que muestra como gozan el platillo que están degustando.

Me quedo con un pescadito arrebozado con su cebollita y limón sentado frente al mar en cualquier lugar del Perú. Que rico...

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