El de la misión es diferente, tiene ese sabor latino que no tienen otros parques por acá. Empieza con un caminito de tierra comprimida bordeada por arboles de olivo. Los arboles tienes varios siglos y parecen patas de animal prehistórico plantado en la tierra. Mirando mas de cerca los troncos, parece que hay almas retorciéndose en dolor, no veo una sola cara o cuerpo que de la sensación de estar sintiendo placer alguno.
Son extraños los olivares, un poco lúgubres. Inspiran historias oscuras, de gritos y tormentos. Sera que la inquisición estaba rodeada de olivares torcidos y torturados. Son fascinantes los troncos, con todos sus nudos, no hay uno que sea igual al otro y las historias que se pueden crear a partir de cada uno pueden hasta darle escalofríos a Poe.
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